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Primer gobierno de Rosas. Liga Unitaria y Pacto Federal.

Posted by on 8 diciembre, 2010

Desde 1820, la fuerza y el prestigio de Rosas habían ascendido de manera constante. Su habilidad para conocer y manejar a los hombres, sumado a su oportunismo político, le permitieron un rápido progreso hacia el poder.

Juan Manuel de Rosas

Hacia 1826 había volcado su experiencia hacia los federales. El proyecto que proponía la federalización del puerto de Buenos Aires y la división del territorio provincial perjudicaban sus intereses y posibilitó su paso a la oposición. Pocos años bastaron para que se convirtiera en la cabeza visible del partido federal porteño. Su ascendiente e influencia en la campaña resultaron ser factores decisivos para su elección. Apoyado por los poderosos estancieros de la provincia que veían en un gobierno fuerte la solución al caos reinante, y por los federales porteños que veían en Rosas la posibilidad de revancha contra los unitarios.

“Según Tulio Halperín Donghi, la politización de las masas rurales y la movilización popular contra los unitarios en 1829 convencieron a Rosas de que el Río de la Plata sólo podía ser gobernado “popularmente”. Aunque Rosas estaba lejos de ser demócrata, decidió que el nuevo equilibrio era irreversible y se colocó a la cabeza del peligroso sector popular a fin de poder controlarlo y usarlo. De esa manera logró de inmediato convertir a las masas rurales en sus clientes y su base.”[1]

¿Cómo se explica su llegada al poder? ¿Fueron sólo las circunstancias las que confluyeron en su beneficio? ¿O sólo la coincidencia de los intereses del sector rural, los suyos propios y los de los federales de Buenos Aires? En palabras de Mansilla: “En tal sentido, Rosas no se hizo; lo hicieron los sucesos, lo hicieron otros, algunos ricachones egoistas, burgueses con ínfulas señoriales, especie de aristocracia territorial que no era, por cierto la Gentry inglesa, tras de él, estarían ellos, gobernando”.[2]

Ampliando esta explicación simple del ascenso de Rosas, Lynch[3] refiere otras causas:

a)      Fue un pionero en la expansión de las propiedades rurales y la cría del ganado, en una carrera profesional que no coincidía con el modelo de comerciante-convertido-en-terrateniente, comenzando en la estancia, aprendiendo el negocio, acumulando capital dentro del sector y avanzando desde allí.

b)      Nunca fue un terrateniente que delegara sus funciones en un mayordomo –como los Anchorena- sino que era un estanciero trabajador que actuaba en todas las fases de la cría del ganado.

c)      Como consecuencia de ello, tenia contacto directo con los gauchos, delincuentes, indios y otros habitantes de las pampas.

d)      Rosas ejercía poder no sólo sobre sus propios peones, sino también sobre las masas rurales más allá de los límites de sus propiedades.

e)      Tenía mayor experiencia militar que cualquier otro estanciero, ya que era el comandante de milicias de la provincia. Nadie lo igualaba en capacidad para reclutamiento de tropas.

f)        En la década del 20 ya había establecido una poderosa base en el campo, demostrando sus cualidades de lider político.

g)      Rosas era un caudillo producto de sus propios esfuerzos. En sus propias palabras: “Salí a trabajar sin mas capital que mi crédito y mi industria”.

Nombrado gobernador, asume su cargo en diciembre de 1829. Su primer gabinete estuvo integrado por: Manuel José García, Tomás Guido y Juan Ramón Balcarce; grupo que le aseguraba a Rosas el apoyo del dorreguismo y de la burguesía comercial de Buenos Aires.

Reclamó el poder absoluto y se le otorgaron las facultades extraordinarias. El panorama económico no era para nada alentador, el conflicto armado con el Imperio del Brasil y la guerra civil, dañaron la producción, las exportaciones y el tesoro nacional. A esto debió agregársele una tremenda sequía que castigó a la provincia. Desde diciembre de 1828 y hasta abril de 1832 no llovió.

Las relaciones con la Santa Sede fueron restablecidas, tras la ruptura producida desde la revolución de 1810. El Restaurador de las Leyes y Brigadier General (títulos otorgados por la Legislatura) limitó la libertad de prensa, controló el tránsito de particulares hacia el Interior e impuso el uso de la divisa punzó.

“Se pensaba que eran necesarios los poderes dictatoriales para terminar con el conflicto social, la inestabilidad política y el deterioro económico, y para asegurar la hegemonía de los intereses de los estancieros. La primera administración de Rosas había tenido características conservadoras: representaba a la propiedad, especialmente la propiedad rural, y había garantizado la tranquilidad y la estabilidad. Fortaleció el ejército, protegió a la iglesia, silenció las críticas, amordazó a la prensa, ignoró a la educación y trató de mejorar el crédito financiero del gobierno. Después de Rosas, en 1833 y parte de 1834, la inestabilidad política retornó, las exportaciones cayeron y la situación financiera desmejoró”.[4]

DECRETO ACERCA DEL USO DEL “CINTILLO FEDERAL”

3 de Febrero de 1832

Art. 1° A los 30 días de la publicación de este decreto todos los empleados civiles y militares, incluso los jefes, los oficiales de milicia, los seculares y eclesiásticos que por cualquier titulo gocen de sueldo, pensión o asignación del tesoro público, traerán un distintivo de color punzó, colocado visiblemente en el lado izquierdo del pecho.
Art. 2° El mismo distintivo usarán los profesores de derecho con estudio abierto, los de medicina y cirugía que estuvieren admitidos y recibidos, los practicantes y cursantes de las predichas facultades, los procuradores de números, los corredores de comercio, y en suma todos los que, aún cuando no reciban sueldo del estado se consideren como empleados públicos, bien por la naturaleza de su ejercicio o profesión, bien por haber obtenido nombramiento del gobierno.
Art. 3° Los empleados militares incluso los jefes y oficiales de milicia; las fuerzas de línea; en suma las que componen el ejército de la provincia y las de milicia en servicio, llevarán en la divisa la inscripción FEDERACIÓN o MUERTE. Los demás comprendidos en los artículos anteriores usarán de la inscripción FEDERACIÓN.
Art. 4° Los que contravinieren a lo dispuesto, si fuesen empleados serán suspensos inmediatamente de sus empleos por sus respectivos jefes o magistrados de quienes dependan, que cuidarán de hacerlo indefectiblemente bajo la más estrecha responsabilidad, dando cuenta al Gobierno por el ministerio que corresponda para la resolución más conforme.
Art. 5° Con respecto a los que no fuesen empleados el jefe de policía velará sobre el cumplimiento de este decreto y dará al Gobierno los avisos necesarios.
Art. 6° Comuníquese, publíquese e insértese en el Registro Oficial».

LA LIGA UNITARIA y EL PACTO FEDERAL

El 31 de agosto de 1830 quedó constituida la Liga Unitaria. El General Paz había despachado a las provincias columnas armadas con el objetivo del sometimiento. Así, el General Lamadrid marchó sobre La Rioja, y el General Videla Castillo hizo lo propio sobre Mendoza. La liga estaba conformada por Córdoba, las provincias cuyanas, Catamarca, La Rioja, Santiago del Estero, Salta y Tucumán. Paz tenía el Supremo poder Militar por ocho meses, con el compromiso de convocar a un congreso nacional.

Entre el 20 y el 30 de julio de 1830 se celebraron en Santa Fe una serie de reuniones en las que participaron representantes de las cuatro provincias litorales. El objetivo era la concreción de un acuerdo que unificara fuerzas contra Paz.

José María Rojas y Patrón (Buenos Aires), Domingo Cullen (Santa Fe), Diego Miranda (Entre Rios) y Pedro Ferré (Corrientes) intentaron lograr un acuerdo. ¿Cuáles fueron las dificultades? Sin duda los intereses de Buenos Aires, que perjudicaban a los de las demás provincias, deseosas de obtener la libre navegación de los ríos, la prohibición de importar productos elaborados en el país,  y la habilitación de puertos interiores. La llave la tenía Rosas, quien a pesar de proclamarse federal, actuaba en defensa de los intereses de su provincia.

Estas divergencias atrasaron la firma del acuerdo, que pudo firmarse recién el 31 de enero de 1831, a pesar del retiro de Ferré de las negociaciones.

Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos acordaron un pacto ofensivo-defensivo que preveía la constitución de una Comisión Representativa de las Provincias Litorales.[5] El federalismo era la base doctrinaria del acuerdo,  llamado Pacto Federal.

LA DERROTA UNITARIA

General José Maria Paz

Enfrentaron a Paz desde varios frentes. Quiroga avanzó sobre Cuyo, ocupando San Luis y Mendoza, mientras las fuerzas de Estanislao López, el caudillo santafesino y las de Buenos Aires atacaban desde el este. Paz decidió enfrentar a López, quien supo eludir el enfrentamiento hasta tanto recibiera refuerzos porteños. Un hecho fortuito desequilibraría la balanza y el destino de los unitarios. El 10 de junio de 1831, realizando un reconocimiento de terreno, Paz se adelantó sin más compañía que un ayudante, y confundió a una partida santafesina con tropas propias, cayendo prisionero al ser boleado su caballo.

Los jefes que reemplazaron a Paz carecían de su talento militar. Fue así que el 4 de noviembre de ese año, Lamadrid fue derrotado por las fuerzas de Quiroga en la Ciudadela, poniendo fin a la Liga Unitaria.

Poco a poco, las provincias se fueron sumando al Pacto Federal.

TERMINA EL GOBIERNO DE ROSAS. División del Federalismo porteño.

Durante 1832, el debate se tornó frente a las facultades extraordinarias del gobernador. Los federales doctrinarios (llamados lomos negros) se oponían a renovarle las facultades al gobernador en un nuevo mandato. Los federales netos o apostólicos (rosistas) apoyaban al gobernador. La moción de los doctrinarios triunfó por diecinueve votos contra ocho. El 5 de diciembre, Rosas fue reelecto por la Legislatura, sin embargo, no quiso aceptar recortes a su poder y decidió no continuar en el cargo. En su lugar fue electo Juan Ramón Balcarce.


[1] TULIO HALPERIN DONGHI, Argentina, de la revolución de independencia a la Confederación rosista (Buenos aires, 1972). Citado en LYNCH, JOHN, Juan Manuel de Rosas.

[2] MANSILLA LUCIO V, Rozas.

[3] LYNCH, JOHN. Juan Manuel de Rosas, Emecé editores, Bs. As., 1984.

[4] Ibídem., página 56.

[5] Entre sus atribuciones, se encontraba la de convocar a las provincias a un Congreso Nacional cuando la situación así lo permitiera.

IMAGEN 1: De H.B. Norris – Early version of https://commons.wikimedia.org/w/index.php?title=File:Candombe_federal,_%C3%A9poca_de_Rosas.jpg&diff=100130973&oldid=100130578 that was relaxed with different image This image was uploaded then relaxed with a different image.Original from http://www.bbc.co.uk/arts/yourpaintings/paintings/general-rosas-17931877-194334 (on July16, 2013)., Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=98374430

MAPA: http://es.wikipedia.org/wiki/Liga_Unitaria

IMAGEN 3: De Desconocido – Fotografía extraída del libro «Historia Argentina». Autor: Diego Abad de Santillán.TEA, Tipográfica Editora Argentina. 1971, Buenos Aires, Argentina., Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=4668628

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